La pelota venía mansita


por Carlos Fariello


La pelota ha estado rodando acompañando las vicisitudes históricas del pueblo celeste.

La pelota que Obdulio tuvo bajo el brazo mientras arengaba a sus compañeros, o la que Gambetta atrapó con sus manos, como intentando eternizar el tiempo del último minuto de Maracaná, cuando nadie había escuchado el silbato que marcaba el comienzo de la victoria, es el mismo esférico que hoy sigue rodando.

Cambian los actores y los escenarios.

Cambian las historias, pero hay un sentido que no se pierde y que tiene que ver con la identidad que sólo el fútbol tiene la magia de renovar y hacer trascendente por más que parezca un juego.

Es más que eso.

La pelota venía mansita, responde cuando le preguntan a Edinson Cavani sobre el primer gol, con el que comenzaba la victoria sobre Portugal.

Hay mucho de sentido de la genialidad, que el no admite dada su humildad.
Genio que sabemos reconocerle y aplaudirle.

Y agrega: venía siguiendo la jugada, el pase de Bentancur y no queriendo adelantarme pensé que Luis podía llegar, pero después vi que estaba para que yo rematara.

Asi, como un autorrelato de su primera anotación, el delantero cuenta como ese evento marcó la tarde de este último día de junio en Sochi.

La pelota se comunica con los jugadores mediante una coreografía que dura sólo noventa minutos.
En esos noventa minutos la historia manda, no se repite, se vuelve a crear sobre sí misma como un mito con el cual comulgamos por el simple hecho de ser uruguayos.


La mañana del golpe



La mañana era fría y mucho más fría había sido la madrugada.
Muchas pasiones y emociones encontradas se habían fundido en las almas de los orientales honestos que despidieron desde el Parlamento a un país que se moría cayendo en las manos de una dictadura cívico-militar que, se sabía desde hacía unos meses, sobrevolaba las instituciones  de la República.
Era miércoles, 27 de junio de 1973.
A las 7 y 30 nos encaminábamos hacia el Rubino,
En la ciudad se notaba la circulación de vehículos militares.
Al llegar a la escalinata del liceo, la presencia de un jeep del Ejército con dos efectivos en su interior nos intimidaba.
Subimos hasta la puerta de entrada y muy amablemente, y en voz baja, Ruben  Britos, que oficiaba de portero, nos decía que nos retiráramos, que las clases habían sido suspendidas.
No miramos sin entender mucho y retornamos a nuestras casas.
Era mi primer año como liceal y estaba recién conociendo los pormenores de la vida estudiantil y esto de cierta manera me confundía.
Más tarde no enteraríamos, por la radio, que se había disuelto el parlamento en la madrugada por un decreto del presidente Bordaberry y que los militares controlaban desde ese momento la situación.
Para todos fue un tiempo nuevo pero nada auspicioso.
Para muchos fue una época de violencia y dolor.
A la noche, y durante muchas noches más, una marcha militar sería el leit motiv de la dictadura a través de los medios de comunicación.
El oscurantismo había llegado.
Comenzaba un período de la historia política que se llevaría años y vidas, arrasando valores y fomentando la división entre los uruguayos, hasta el retorno a la vida democrática en 1985.

Expectativa por la próxima presentación celeste ante Rusia



Luego de ganar por la mínima diferencia antes el seleccionado árabe, éste ya eliminado de la Copa del Mundo, la selección dirigida por Tabárez renueva las expectativas en lo futbolístico, y también a nivel de los hinchas que continúan esperando un mejor nivel de juego.

Para Víctor Rodríguez “Uruguay no ha mostrado nada todavía, pero como pasó en Brasil se abrigan esperanzas que alcance un nivel de juego que le permita ir más cómodo hacia los octavos de final. El encuentro ante Rusia va a ser una prueba para demostrar su valor. Creo que tres cambios van a haber, y destaco a los jóvenes futbolistas, como es el caso de Torreira.”

Sobre las expectativas respecto al lunes agregó: “yo le tengo fe”.

Rodríguez también destacó que se pudo departir con varios jugadores celestes, luego del partido en la Zona mixta del Rostov Arena.

Desde Rusia: Víctor Darwin Rodríguez


En Rostov del Don

Presente en esta ciudad rusa con motivo del segundo enfrentamiento de la selección uruguaya de fútbol, esta vez ante la selección de Arabia Saudita, Víctor Rodríguez no acerca esta crónica sobre Rostov.

Rostov del Don es una población a orillas del río Don, que cruza todo el territorio donde siglos atrás, en esta región se originaran los famosos cosacos.
Los cosacos (cosaco es un vocablo de origen kirguiz, que significa, caballero) fueron formaciones sociales y militares que se originaron en la zona de las estepas del sur de Rusia y Ucrania, en el siglo X y que prestaron servicios militares a gobernantes vecinos de Rostov del Don, Kubán, Ucrania, etc..

Esta localidad se encuentra a unos 27 kilómetros de la ciudad de Rostov, y se muestra como un lugar mágico, con el aspecto de los poblados rurales que conocemos en nuestro país.
No está ajeno a la localidad el mercadeo de objetos como souvenirs, por ejemplo, sables, látigos y otros objetos vinculados con los cosacos.
En esta ciudad, hoy modernizada, en el Rostov Arena, el estadio de fútbol, la selección de Uruguay venció a su igual de Arabia Saudita por 1 a 0, en la tarde del pasado miércoles 20 de junio.

Las imágenes siguientes ilustran sobre las construcciones históricas de tipo religioso que se encuentran en esta región del sur de Rusia.



De lápices afilados

Caricaturistas en el Taller

Se inauguró ayer martes la muestra de caricaturistas denominada Aniversaurios en homenaje al Taller de Artes Plásticas de Durazno.

En la toma gráfica de Raúl Curbelo, de izq. a  der. Eduardo Ferreira, Daniel González, Miguel Casalás, Estanislao Pérez, Carlos Burgues, Raúl Curbelo y Martín Alvarez.


EXCELENTES ANFITRIONES Y PASIÓN EN TRES COLORES

Moscú, domingo 17 de junio 2018

Para El Sur por Víctor Darwin Rodríguez


EXCELENTES ANFITRIONES Y PASIÓN EN TRES COLORES 

Rusia ha recibido su primera Copa del mundo, de maravillas.
Hemos sido testigos presenciales de ello.Desafiando la barrera idiomática que ineludiblemente surge al confluir tantos idiomas y vocablos, la gente rusa ha sido gran anfitriona, disimulado exitosamente esa brecha, sin otra receta que la de ser simples, naturales, como en lo cotidiano.
La enorme mayoría de los visitantes, provenientes de los cinco continentes.



Al arribar, tienen el propósito de comunicarse, con la finalidad de realizar visitas y actividades como comprar ticket para los partidos, un sitio público, pedir un plato en un restaurante o bien, llegar al Metro, o al tren.
Cuando todo hace pensar que será ello una tarea difícil, la dificultad se allana, por la disposición, la amabilidad y la simpatía de los ciudadanos rusos.
Por eso es posible llegar y disfrutar -como lo hicimos nosotros- del país geográficamente más grande del mundo, y concurrir a lugares como el Kremlin, la Plaza Roja, los jardines de Alexander, etc.
En el juego; un debut contundente con triunfo 5 a 0, a Arabia Saudita, que realza el espíritu patriótico local.




IGLESIA ORTODOXA RUSA

Se pueden observar imágenes propias , del exterior -y también del interior, debidamente autorizados por las autoridades del lugar- de la “Iglesia de la Sangre Derramada en Honor de todos los Santos Resplandecientes de la Santa Rusia", ubicada en la cuidad de Ekaterimburgo.
Pertenece a la Iglesia Ortodoxa Rusa, que testimonia el asesinato del zar Nicolás II (dinastía Romanov), su familia y sirvientes por parte de los bolcheviques en 1918. 

Para El Sur por Víctor Darwin Rodríguez


Desde Ekaterimburgo, Rusia con información a cargo de Víctor Darwin Rodríguez


Colaboración periodística desde Rusia con información del mayor evento del fútbol mundial. Nos acerca novedades sobre la actuación de la selección celeste.
Periódicamente el cronista duraznense nos mantendrá al tanto de lo que ocurra en Rusia 2018.

Primer gol en el inicio de la serie de grupos para Uruguay

     (imagen tomada del sitio web de 970AM Universal)



Después de 48 años la selección celeste vuelve a inaugurar su presentación en un campeonato del mundo con una victoria, esta vez ante el seleccionado de Egipto por 1 a 0.
La última vez fue en el Mundial de México en el año 1970.
Con gol de José María Giménez, Uruguay derrotó en su debut a la selección árabe africana que jugó sin la presencia titular de su estrella Salah.
A los 89 minutos, y poco antes del final, Josema con un cabezazo venció al arquero egipcio coronando con el gol la jugada iniciada por el "Pato" Sánchez, contra el palo izquierdo.
Los celestes aguardan ahora su próximo encuentro ante Arabia Saudita, que viene de perder 5 - 0 con el local Rusia. (redacción, Carlos Fariello)


El estadio de Ekaterimburgo durante el encuentro entre Uruguay y Egipto visto por nuestro colega Víctor Rodríguez.


Ver imágenes de Ekaterimburgo en GALERIAS










Jorge Luis Borges y el fútbol

(Foto tomada de Clarin.com)

La pasión por los deportes, la idolatría deportiva, pertenece a los defectos argentinos, ciertamente. Qué raro que siendo Inglaterra un país tan odiado –tan injustamente odiado– nadie le haya echado en cara haber llenado el mundo de juegos estúpidos como el fútbol que es uno de los mayores crímenes de Inglaterra. Una señora me dijo una vez: “Pero la gente pobre siempre ha jugado al fútbol en los baldíos”. Estaba equivocada. Cuando yo era chico no se jugaba al fútbol en los baldíos. Se jugaba a la riña de gallos.
(“Defectos y virtudes de los argentinos”, entrevista de Alfredo Serra, revista Gente, 13/11/1975).

El fútbol es popular porque la estupidez es popular.
(“Cosas de Borges”, diario La Razón, 24/7/1978).

El fútbol despierta las peores pasiones. Despierta sobre todo lo que es peor en estos tiempos, que es el nacionalismo referido al deporte. Porque la gente cree que va a ver un espectáculo, pero no es así. La gente va a ver quién va a ganar. Porque si les  interesara el fútbol, el hecho de ganar o perder sería irrelevante, no importaría el resultado sino que el partido fuera interesante…
(“La vigilia con los ojos abiertos”, reportaje de Carlos A. Garramuño, revista Pájaro de Fuego, No. 6, abril-mayo 1978).

El humor gráfico en Durazno



La ventana de Pascual, un clásico de la página 2 de El Acontecer diario


Se hace complejo intentar escribir sobre los antecedentes del humor gráfico en los medios escritos que se han publicado en Durazno.
Mirando los dibujos de Karlos (Carlos Garateguy) que se publican desde hace casi veinte años, en forma ininterrumpida, en El Acontecer, nos dio pensar cuáles serían en el pasado los antecedentes, si los hubo, de este tipo de expresión que conjunga lo artístico con lo periodístico.
Caricaturistas recuerdo muchos, el Negro Gamboa, aquel otro pintor de locales comerciales y carteles que creo le llamaban Cabrerita, dibujantes con Carlos Cacho Burgues con sus intervenciones en el semanario Panorama, a fines de la década de 1960, etc.

Pero, qué es el humor gráfico?

Humor gráfico es un neologismo con el que se designa a una gama diversa de obras gráficas realizadas para la prensa, desde chistes de una sola viñeta y caricaturas hasta verdaderas historietas, tiras cómicas e incluso planchas enteras. Muchas abundan en la sátira de la actualidad política y social.

Seguro que muchos nostalgiosos y más memoriosos que yo, por una cuestión de edad más que nada recordarán otros nombres que involuntariamente omito.

En octubre de 1991 un equipo de creativos de por aquel entonces periódico Acontecer, acometieron la empresa de publicar una revista de humor que se llamó LAVATIVA y que sólo sobrevivió hasta su segunda entrega.

Carlos Garateguy, Carlos Román, Tano Pérez, Cacho Burgues, Rayo Ferreira, Mauricio Bosch, el recordado Angel Eduardo Nuñez Guerra (Doc) y Carlos Fariello fueron los audaces emprendedores en esta experiencia irrepetible que todavía sigue en deuda con muchos lectores aficionados al género.

Bueno, se salió en un época donde ya reinaban en el ámbito nacional publicaciones como Guambia, Berp, entre otras.



LAVATIVA colmó las expectativas de muchos lectores y en sus dos números desplegó mucho material humorístico tanto dibujado como escrito de buena factura.




Las portadas de Lavativa 1 y 2


Carlos Cacho Burgues y unos de sus aportes para la revista.

La revista (suplemento de El Acontercer) JA! salió en enero de 2017.


Y el interés por investigar y revisar la historia surge porque recibimos la invitación para la muestra de estos sagaces lápices y otros que se llevará a cabo en el Taller Municipal de Artes Plásticas el próximo martes 19 de junio a las 18 horas, en Lavalleja 803.

Allí estarán:  Walter (Checho) Cortiñas, Carlos (Cacho) Burgues, Eduardo (Rayo) Ferreira, Estanislao (Tano) Pérez, Miguel Casalás, Alexis Sibrú, Héctor Albornoz, Carlos (Karlos) Garateguy, Martín Alvarez y Raúl (Darracu) Curbelo, festejando los 59 años del Taller.






El mito celeste revisited

Magia y disfrute de un juego sobre el cual se ha escrito mucho.
Lo ancestral revive junto con lo lúdico en una nueva instancia de competición mundial donde un país pequeño se vuelve a poner la casaca que lo ha identificado desde el origen mismo del certamen.
De diferentes culturas e idiosincrasias llegan a la Rusia milenaria, desde los más humildes hasta los más exquisitos jugadores de fútbol, para dar inicio a una nueva fiesta.

Uruguay reincorpora mitos y leyendas pero con esto solo no es suficiente, agrega entonces una buena dosis de ciencia e ingenio, de planificación y de práctica para volver a refundar sueños y esperanzas alentado por tres millones de corazones que laten por siempre celestes.

Exposición de pinturas de Claudio Silveira Silva se inaugura el próximo sábado en  la Sala de Arte del Liceo "Dr.. Rubino" (ver en Actividades)






El molino de los Filippini

por Carlos Fariello Gamarra


Cuenta la historia, que en la segunda mitad del siglo XIX un inmigrante lombardo se aventuró a cruzar el océano en busca de un nuevo futuro, o quizás de la tierra prometida.
En 1868 arriba un contingente de italianos procedentes de varios lugares de la península, un grupo de éstos se afincará en Durazno donde ya, des-de 1850, varios de sus paisanos poblaban la zona de chacras y huertas alrededor de la ciudad que lentamente crecía a orillas del río Yí.
Carlos Filippini Grisetti formará familia y acompañará con su hacer y su vivir la historia de este solar.

Primero, un horno de barro en su casa, la fabricación del pan y su venta puerta por puerta a lo largo y ancho de la ciudad. Luego, un segundo horno, luego una carretilla para el reparto, después un carro tirado por caballos, y finalmente la creación de una importante empresa. Empresa forjada desde el sacrificio, personal y familiar, acompañado por su espo-sa Eduviges Rossi, también inmigrante.
Las horneadas se sucederán por años hasta convertirse en una indus-tria—quizá la principal del medio—hasta la primera mitad del siglo XX. El molino de los Filippini (1910)fue referente comercial de la región cen-tro del país, e incluso fuera de fronteras, alcanzado el mercado brasileño.

Apuntes para una historia del jazz en Durazno



por Carlos Fariello Gamarra

El jazz es un género musical que abarca sonidos y ritmos muy diversos, desde la música de la New Orleans de fines del siglo XIX a las expresiones musicales del presente, tanto influenciadas por el blues y el rock como también por los ritmos latinos y regionales. Pero, lo que caracteriza a este género sincopado es la libertad absoluta de ejecución que deriva en la improvisación y en la creación y recreación..


En el Río de la Plata, las orquestas de tango, también llamadas “típicas”, fueron las introductoras de ritmos de allende estas comarcas, tales como los pasodobles, boleros, y fox trot, y otros ritmos vinculados con el jazz. En Buenos Aires, por el año 1935 y luego en su vecina Montevideo, las orquestas alternaban en los ambientes bailables un tiempo tocando tango y otro tiempo tocando jazz, como se decía entonces.
En Durazno, entre los años 1940 y 1950 hay ejemplos de orquestas que precisamente ejecutaban estas músicas, recordamos a la formación que lideraba Angel Tarigo, o la Típica Miguelito, entre muchas otras.
En los años previos otros músicos, precursores de aquellos, tocaban, a modo de banda sonora en vivo, la música que acompañaba muchos filmes todavía sin audio en los cines locales.

A mediados de la  década de  1930 surge, en Durazno, un joven pianista que integrará la orquesta del guitarrista argentino Oscar Alemán, recorriendo varios países del mundo y grabando algunos discos junto a él, nos referimos a Ceferino Alburquerque Sierra, “Chichito”, nacido en 1917.

Pianista, compositor y arreglador, también tanguero, Alburquerque, luego de tocar algunos años en Montevideo, en 1940  cruza a Buenos Aires y se integra a la formación de Alemán. Con el guitarrista argentino graba varios temas y se presenta  en muchos países de Europa y América.

Oscar Alemán, maestro del swing y su quinteto en Buenos Aires.
(Alburquerque es el tercero desde la derecha)

En el disco volumen uno de Swing Guitar Masterpieces, de Oscar Alemán, que recoge grabaciones realizadas entre los años 1938 a 1957, Alburquerque participa de los siguientes temas: I never knew; Caminos cruzados; Limehouse Blues; Scartunas; You made me love you; Cherokee; Stardust, y Honeysuckle Rose.
Fue animador de veladas musicales, entre amigos de su Durazno natal cada vez que visitaba esa ciudad, llevadas a cabo en el local del Club Uruguay (hoy Museo-Casa de Rivera) y en reuniones en casas particulares.
Ya de retorno al país, en la década de 1980, volvió a hacer música en vivo en La Taberna de Chiche, en calle San José casi Yi, en Montevideo.

También, las formaciones de bandas populares permitieron que ejecutantes de instrumentos de viento, como la trompeta, el trombón y el clarinete, hicieran sonar el jazz en estas tierras.

Durazno tuvo entre las décadas de 1950 y 1970 excelentes instrumentistas de viento que integraron la banda municipal que dirigiera por muchos años Pascual Navatta, un clarinetista nacido en Italia en 1884.

Otros músicos provendrían de las filas de la banda militar del Regimiento No. 2.
Recordar también a otros directores de la banda como el saxofonista artíguense Onix Brazeiro que desarrolló parte de su carrera musical en Durazno donde vive actualmente.

Trompetistas como Miguel Olivera, Eduardo Laragnou, Walter Rolón, Enrique Reyes y su hermano José María, trombonista, integraron además varias formaciones de música pop y tropical, incluso algunos de ellos en Montevideo, y luego en el exterior.

Eduardo Laragnou, Enrique Reyes y Walter Rolón integraron el Grupo Cubano.
Laragnou, radicado desde hace décadas en Barcelona, ha tenido múltiples actuaciones en esa y además integrado la banda Jam Session de la Escuela Superior de Música, acompañando a grandes artistas de jazz y la salsa.
Rolón y Laragnou formaron parte de la recordada orquesta Golden Star  Jazz, en la década de 1960 en Durazno.

En ocasión de la primera edición de Expomúsica, en la sala de la Asociación de la Música “Julio Martínez Oyanguren”, en el año 1979, cuando no era fácil reunirse en público para este tipo de eventos culturales, recordamos la actuación de un trío integrado por Gerardo Martínez en piano, “Cuerito” Ayala en batería y el Raúl “Pollo” Lema, en bajo eléctrico.



Las nuevas generaciones

Promediando la segunda mitad del siglo pasado surgen nuevos intérpretes de jazz nacidos en Durazno.
Oscar “Manduco” Pereyra, que viene de una familia de músicos, su padre Oscar y su tío José de recordada participación en la Sonora Fogata Tropical por allá por los 70.
Oscar es un trompetista de gran valía. Integrante de la Banda Sinfónica de Montevideo, donde vive en la actualidad, también ha alternado como músico en numerosas sesiones de grabación de grandes intérpretes uruguayos, y en muchos álbumes de jazz. También integra la Montevideo Big Band una nueva experiencia orquestal junto a conocidos profesionales del medio.
Alfonso Santini, es otro músico, - hoy radicado en Buenos Aires -, que aporta con su contrabajo al crecimiento de un sonido propio del Río de la Plata.Formado primero en nuestro país y luego en el porteño Conservatorio “Manuel de Falla” ha participado de varios grupos de jazz en sus diferentes modalidades, ejecutando además el bajo eléctrico.
Recientemente tocó en el festival de jazz de La Pedrera, y lo ha hecho junto a maestros de la talla de Ricardo Nolé (participando en su disco Tríos uruguayos) y el violinista uruguayo Federico Britos.
En la actualidad lidera la Alfonso Santini Banda junto a Agostina Bertozzi, percusión; Bruno Varela, batería; Bruno Delucchi, piano, y  Misael Parola, saxo. También ha integrado el Candombe Jazz Cuarteto y ha acompañado a la pianista argentina Paula Shocron.
Alejandro Luzardo, guitarrista que ha desarrollado la primera parte de su carrera profesional en España vuelto al Uruguay con su banda La Candombera,  creada en 2001 en Barcelona, gran exponente de la fusión del candombe con el jazz, de amplia repercusión tanto en nuestro país como en Argentina.
En España grabó su primer disco Escucha el tambor (sello Blue Moon-Inner Jazz, 2008) recorriendo ese país y parte de Europa.
En nuestro país, graba y edita Candombe bebop (Sondor, 2015), ganando en 2016 el Premio Graffiti al mejor disco de candombe.
Santiago Blanco es un joven percusionista también formado en España y que produjo en 2017 su disco In Creyendo, dentro de un proyecto de Latin Jazz denominado Cosa é Mandinga.
Por último, y seguramente surgirán en las futuras generaciones nuevos artistas del género, citamos a José Telechea, saxofonista, que también ha demostrado su nivel profesional en formaciones de diversos géneros.
Esta nota rescata nombres para la memoria de la historia de la música popular en Durazno. Sin ser exhaustiva, principalmente por razones de espacio, apunta a contribuir en la construcción de nuestra cultura.
Y como dice la cantante Nina Simone “el jazz no es simplemente música, es una manera de vivir, una manera de ser, una manera de pensar.”

La crisis de la educación y la ética

Asistimos a una época difícil, pese a los medios que disponemos para vivir en sociedad.

La educación es una actividad de fermental proyección futura pero no exenta de riesgos y de problemas, tan humanos como lo son sus actores: docentes, padres y alumnos.

En las últimas décadas, además de los aspectos pedagógicos, se han agregado cuestiones de índole económica, atravesada la educación por críticas sobre el desempeño de estudiantes y docentes, sobre todo poniéndose en tela de juicio los aprendizajes que deben adquirir los primeros como así también los indicadores de aprobación, reprobación, repetición y abandono.

La cuestión sindical y el comportamiento corporativo de los educadores, más allá de los derechos que en ese aspecto los asisten, se conjugan con una realidad que incide sobre un clima de enrarecimiento de las funciones y de los resultados en el ámbito de la educación pública.

Lo político es otro factor no despreciable, y la política educativa responde a una estructura ideológica en la cual se sustenta que puede ser compartida total o parcialmente por los protagonistas del quehacer en educación, pero que suscita divergencias en cuanto a interpretaciones y compromisos con la misma.

No queremos entrar en tecnicismos, porque la hora indica que además hay una cuestión en relación con los deberes de los docentes para con la sociedad toda, aspecto éste que nunca queda saldado como debiera.

Deberes y responsabilidades se orientan hacia el terreno de la ética que debe tener quien enseña y aspira a ayudar al otro a descubrir sus potencialidades para aprender.

En algunos liceos, por ejemplo, es casi escandaloso el nivel de inasistencias de docentes a sus funciones lo que deriva en un alto número de horas de clases no dictadas, y a ello se suman las medidas gremiales y los días de inactividad que ellas generan.

Y sobre esto último quedan deudas que siempre afectan a los más débiles en esa relación de aprendizaje, que son los estudiantes.

Se reclama por un presupuesto más acorde, pero se descuida el deber ser del educador que debe guardar un comportamiento, ni anodino ni neutral, comprometido con valores a los cuales no se puede renunciar, valores que no sería aconsejable soslayar ni mucho menos subvertir.